La pataleta de la izquierda que se resiste a perder el poder municipal en Lugo
Enrique G. Souto
Abril 2026
A la espera de la celebración del pleno en el que 12 más una de los 25 ediles que conforman la corporación lucense censurarán al gobierno local (PSOE-BNG) y, si así ocurre, lo convertirán en oposición, en la ciudad bien murada andan revueltos aquellos que no quieren prescindir del poder y sus canonjías. Políticos abocados al paro o al trabajo poco lucido, escritorcillos a la violeta, opinantes de baratillo, emborronadores de telas, saltimbanquis varios, mendicantes de subvenciones, pajes y lazarillos de la política, junto a algunos ciudadanos bienintencionados, andan en berrea excitados por el empuje de una política, currante y brava, que no se deja impresionar por sus berridos y va camino de sentar sus reales allí donde hasta ahora los sentaba, no por triunfo electoral sino por herencia, un socialista sin sombra.
El alcaldillo por accidente se ve ya camino de la jefatura de la oposición. Ahora que empezaba a cogerle el tranquillo al cargo, cuando ya los trajes parecían hechos a su medida, llega la, par él, malhadada censura. Persistente en el gusto por el cargo, anuncia que volverá a ser el candidato a la alcaldía de Lugo en las próximas elecciones municipales. Quizá sea así o quizá no, que no es el PSOE partido en el que la palabra dada valga gran cosa, como ya ha demostrado sobradamente ese gran mentiroso llamado Pedro Sánchez.
Mientras se cumplen los plazos para la censura, la claque zurda llena las redes sociales de exabruptos, insultos y amenazas más o menos veladas a quien encabeza la iniciativa censuradora. Y lleva a la calle su pataleta primaveral. Esto que ahora empieza a verse en Lugo, se verá pronto en España entera cuando el sanchismo, llegado al poder por moción de censura, salga de la Moncloa empujado por la fuerza de las urnas. Lo de Lugo, esto de ahora, será entonces poco más que un chiste, una broma, una gracieta, apenas un divertimento. España adelante, como ahora en Lugo, los sindicatos recordarán que lo que mejor saben hacer es manifestarse, las falsas plataformas ciudadanas florecerán como margaritas en primavera y los pseudointelectuales apesebrados, silenciosos durante años, volverán a llenar papeles y tribunas de rabia y baba. Rabia que alienta el secretario general de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro, cuando califica de “malas persoas” a quienes promueven, apoyan o simpatizan con la moción de censura en Lugo. Cada uno se descalifica como quiere y elige.
Hay argumentos de sobra para apoyar la iniciativa censuradora; también los hay para oponerse a ella, pero los que van a ser censurados, según se ve, no los encuentran. Con la concentración del viernes contra la moción de censura, comienza el espectáculo en Lugo. Pasen y vean.
